Así como NO nos gusta hablar de la muerte, el sexo y otras cosas tan naturales que a todos nos pasan, no hablamos abiertamente de la perimenopausia y la menopausia, nos da terror, vergüenza y rechazo, volviéndose un tema tabú, es por esto que casi todas las mujeres en edades de los 30s a 40s tenemos tan poca información y pensamos o lo vemos como un castigo sobre el cual no podemos hacer nada al respecto, que somos víctimas de los genes y que toca, si o si sufrir al pasar por esta etapa.

La buena noticia es que esto no debe ser obligatoriamente así y como en casi todo lo que tiene que ver con nuestro bienestar, tenemos una participación activa y podemos co-crear nuestra salud con ajustes sencillos, disciplina y voluntad.

Entendamos primero de que se trata la menopausia.

La menopausia es una etapa en la vida de la mujer en la que cesa la menstruación y disminuyen las funciones ováricas, es una etapa que marca el final de la capacidad reproductiva, la transición hacia la menopausia se llama perimenopausia y se empiezan a presentar síntomas no muy agradables como resequedad vaginal, falta de libido, depresión, ansiedad, insomnio, subida de peso, falta de brillo en la piel y el pelo, calores, agotamiento,etc.

¿Y esto por qué pasa?

En la perimenopausia se empieza a producir menos óvulos. Se cae la función ovárica y la progesterona empieza a caer, (la progesterona produce colágeno), cae la vitamina D y el cortisol toma el control y empiezas a envejecer literalmente.

Recuerda que hay una magia en el ciclo de la menstruación y la ovulación: una magia entre los estrógenos, progesterona y testosterona (Que son las hormonas principales del ciclo) Si se altera esta orquesta empezamos a presentar muchos síntomas como los mencionados arriba.

Las hormonas están para regular la energía y si hay un desbalance entre las hormonas tiroideas y hormonas sexuales, empezamos activar la energía por otra vía menos virtuosa que es la vía del cortisol, que estimula la insulina. Esta vía produce muchísima oxidación, pues por esta vía las células no producen ATP y agua, sino ATP y peróxido de hidrógeno.

Está claro que TODOS debemos cuidarnos para estar sanos, no hay duda, pero esto cobra especial relevancia en la mujer quien ojalá desde muy temprana edad, debe OCUPARSE de no estar produciendo mucho cortisol, a las mujeres TODO lo que nos estresa nos derrumba.

¿Y como me cuido?

Todas las técnicas para reducir el estrés son bienvenidas, la meditación, la respiración, las pausas para contemplar, el yoga, la relajación, ver la vida más sencilla, bajarle al acelere, pasar tiempo en la naturaleza, la aromaterapia, escuchar musica relajante, el tiempo de calidad con buenas amigas, reírse y por supuesto agradecer.

Ir a terapia puede ser gran ayuda, con la guía de alguien más puedes ver tus problemas desde otra perspectiva, volver consciente lo inconsciente para darte cuenta de que te pasa y como puedes gestionarlo mejor ( estrés, emociones, pensamientos)

Una buena alimentación antiinflamatoria, variada y colorida, como la de nuestro programa, no tomar café en ayunas, ni hacer ejercicio en ayunas (para cuidar el cortisol) , hidratarse muy bien y tomar los suplementos adecuados.

Alienarte con la naturaleza, dormir temprano, hacer ejercicio al aire libre, caminatas en la naturaleza, poner los pies en el pasto, limitar el tiempo de pantallas después de las 6:00p.m

Consultar un buen ginecólogo, para hacerte análisis de sangre, y quien debe ser el mejor aliado en la menopausia y en el envejecimiento.