¡No Respires Tanto!

Lo que nadie te contó sobre cómo respirar correctamente
Podemos sobrevivir semanas sin comida y días sin agua, pero sin aire… solo unos minutos.
Sabemos mucho sobre qué comer y tomar, aun así, la mayoría de las personas nunca se detienen a pensar:
¿Estoy respirando bien? ¿Cuánto aire necesito al día? ¿Puede hacerme daño respirar de más?
Se supone que el cuerpo sabe hacerlo, pero la realidad es otra, ya que esta función, se ha visto distorsionada por el estrés crónico, la vida sedentaria, el mal estado físico y las malas dietas.
Pareciera que enviar más oxígeno a nuestros pulmones fuera la solución, pero en realidad, una respiración suave es lo mejor para la salud y el bienestar.
Así como comer en exceso es dañino, también lo es respirar en exceso. La hiperventilación compromete la salud, el rendimiento, el sueño, la energía… incluso puede causar ansiedad, asma, fatiga, problemas cardíacos y obesidad, ya que reduce los niveles de dióxido de carbono (CO₂) en la sangre, lo que impide que el oxígeno se libere eficientemente a las células.
Respiramos porque inhalamos oxígeno y exhalamos dióxido de carbono (CO₂).
Tu sistema respiratorio contiene todo lo necesario para oxigenar tu cuerpo: cuando respiras, el aire entra por la nariz, fluye por la tráquea, se divide en dos ramas llamadas bronquios que conducen a los pulmones, y finalmente llega a los alvéolos.
Es como un árbol invertido. De hecho, hay algo hermoso y simbólico aquí: los árboles nos dan oxígeno y nuestros pulmones, que lo absorben, se parecen a ellos en su estructura. Una muestra de equilibrio y belleza.
Entonces, ¿cómo deberíamos respirar?
La respiración es el acto más instintivo que tenemos.
Los maestros de yoga, Tai chi y Qi gong han enseñado durante siglos la importancia de una respiración tranquila, suave y ligera. Una respiración tan sutil que ni los que están a tu lado la escuchen… ni tú mismo la sientas. Debe ser una respiración nasal, ligera y controlada.
Patrick McKeown nos invita a repensar nuestra forma de respirar. No se trata de "tomar más aire", sino de establecer una relación más inteligente con el oxígeno.
Respira más lento, y notarás mejoras en tu energía, concentración, rendimiento e incluso en la calidad de tu sueño.
El test BOLT: ¿Estás respirando bien?
Una herramienta práctica que propone McKeown es el test BOLT (Body Oxygen Level Test). Este ejercicio mide tu tolerancia al CO₂ y es un buen indicador de tu eficiencia respiratoria y salud en general.
¿Cómo hacerlo?
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Respira normalmente.
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Inhala y exhala suavemente por la nariz.
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Después de exhalar, tapa tu nariz y cronometra cuánto tiempo puedes estar en apnea sin forzar ni sentir urgencia.
Un valor saludable debería estar por encima de 20 segundos.
Los atletas élite pueden alcanzar 40 segundos o más.
"Cuanto más bajo sea tu BOLT, mayor será tu tendencia a respirar en exceso… y peor será tu oxigenación celular."
Tips para mejorar tu respiración
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Respiración reducida: respira más despacio y con menor volumen, buscando una ligera sensación de necesidad de aire.
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Retención de aliento suave durante caminatas o entrenamiento: fortalece tu tolerancia al CO₂ y mejora tu capacidad pulmonar.
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Cinta para dormir: para asegurarte de que respiras por la nariz y no por la boca al dormir, puedes usar una cinta adhesiva o esparadrapo (consulta primero con un profesional si tienes problemas respiratorios previos).
El oxígeno está ahí, disponible...
Pero, ¿lo estás usando bien?
Respira menos, respira por la nariz… ¡y vive más!